Circular por los sotos del río Ebro
En el entorno de Zaragoza, a muy pocos kilómetros de la ciudad aguas arriba del río Ebro, se encuentra el Galacho de Juslibol, un importante espacio natural conformado por varios humedales y bosques de ribera (sotos) muy bien conservados.

En la ruta de hoy realizaremos una circular partiendo del pueblo de Alfocea. A través de senderos muy bien conservados nos acercaremos al Galacho de Juslibol para visitar los diferentes miradores situados encima del Escarpe del Ebro. La vuelta a Alfocea la realizaremos por los senderos de pescadores que hay en los sotos cercanos al río.

La ruta es muy cómoda y sin apenas desnivel, con muchos kilómetros de sendero y grandes vistas del entorno del Ebro y la ciudad de Zaragoza. Una excursión para toda la familia.
Detalles del itinerario
El punto de partida es el barrio rural de Alfocea, un pequeño pueblo ubicado en la margen izquierda del Ebro, muy cerca de Monzalbarba. Para aparcar, podemos hacerlo junto al Parque Gerardo Marín Zaera.

Comenzamos a caminar y hacemos una breve visita por el pueblo, pasando junto a su iglesia, para terminar en la zona baja del pueblo. Allí, junto a una pequeña depuradora, nace el sendero que se adentra en la antigua acequia de Juslibol. Es un sendero muy bonito que avanza paralelo al Escarpe del Ebro y discurre por un bosquecillo muy bonito y bien conservado.

Estos bosques de ribera son conocidos como sotos. Se calcula que en el entorno de Zaragoza solamente se conserva el 2% de los sotos autóctonos. La mayor parte de la superficie de bosque fue talada para hacer campos de cultivo o debido a la expansión de la ciudad. De los pocos sotos que han llegado a nuestros días estos de Alfocea son los mejor conservados.

La senda que une Alfocea con el Galacho de Juslibol tiene unos 3 kilómetros y es completamente llana. Junto al sendero, veremos unas cuevas excavadas en la roca que se utilizaron en el pasado como refugio de pastores. Son las Cuevas de las Tiras.

La senda nos deja junto al acceso al Galacho pero no entraremos en él. En su lugar, giraremos a la izquierda y cruzaremos la acequia por un puente para dar con la entrada al barranco de Val de Bonete.

En este punto tomaremos un sendero que va girando poco a poco a la derecha y toma altura hasta alcanzar una meseta con muy buenas vistas del Galacho de Juslibol y de la ciudad de Zaragoza. Giraremos nuevamente a la derecha para asomarnos a un mirador natural desde donde se obtiene una vista excepcional del Castillo de Miranda, al otro lado del barranco.

El castillo es de origen medieval y está en ruinas. Su posición, encima del Escarpe del Ebro, es espectacular. Actualmente no puede visitarse por encontrarse dentro de las instalaciones militares de San Gregorio (hay una verja que impide el paso).

Volvemos a la ruta… Ahora toca caminar por encima del escarpe. El terreno es árido, pura estepa, pero las vistas son muy buenas. Pasaremos junto a un bonito mirador para después descender a la entrada del galacho por un sendero que traza un zig-zag para perder altura de forma cómoda.

En la entrada del galacho está el centro de visitantes, una zona de merendero y una fuente con agua fresquita donde podemos rellenar la cantimplora.

Desde este punto parte la amplia pista que se interna en la zona de humedales y lagunas. Cabe destacar que el Galacho de Juslibol se formó a comienzos de la década de los 60 del siglo pasado a partir de un meandro del río que quedó aislado tras una fuerte riada. Hoy es un espacio natural muy bien conservado y un oasis en medio de la estepa zaragozana.

Cruzaremos los humedales por la pista hasta dar con un senderillo que nace a mano izquierda y se acerca hasta la orilla del río Ebro. Tras pasar por un mirador que se asoma al cauce del río, el sendero se interna en un soto muy bien conservado. Es otro tramo muy bonito, casi tanto como el tramo inicial de la acequia de Juslibol.

Por este sendero alcanzaremos el puente de la carretera de Monzalbarba. Si el río tiene un caudal bajo podemos ir a mano izquierda, pasar por debajo del puente y seguir por un sendero de pescadores que avanza paralelo al río. Nosotros tuvimos que cruzar la carretera y seguir por una pista ya que el caudal del río inundaba dicho sendero. Hay que tener en cuenta que hicimos la ruta en febrero y el caudal era el normal para estas fechas cuando no hay riadas, unos 425 metros cúbicos por segundo. Puedes consultar el cauce del río antes de comenzar la ruta en el siguiente enlace. Si el caudal es alto se desaconseja hacer esta ruta ya que podemos encontrar zonas inundadas.

La pista por donde volvemos a Alfocea pasa de nuevo junto al río Ebro. Disfrutamos mucho del agradable paseo con las luces del atardecer. Sin sobresaltos, volveremos al punto de partida por el camino de la Mota, entre fincas y chalets. Cerramos así una ruta que nos ha parecido espectacular, con muchos kilómetros de senderos y unas vistas del entorno del Ebro muy buenas. Os la recomendamos.
Datos técnicos
Distancia: 10,4 km
Desnivel positivo: 120 metros
Tiempo neto: 2 horas y 20 minutos
Fecha de realización: 15/02/2025
Mapa: Visor IGN
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